jueves, 9 de abril de 2015

Susurro

Mi deseo susurra,
mis venas explotan en el abismo interno
de mis sabanas.

Duele el no tocarte, como si no tuviera yemas en los dedos
como si se pegaran en el recuerdo de tu piel.

Husmeo, huelo, busco, y me llega tu olor,
el que me dan tus letras,
tu sabor, el que me enseña tu boca.

Es otoño, hace frío, y ninguna hoguera calienta mi alma
mi ser tiritea por tu calor, por tu fuego, por tu aliento.

Mi interior arde por la necesidad de tu cuerpo,
quizás deliro, pero revivo nuestras conversaciones,
ese climax tan intenso que grita en silencio,
balbuceo incoherencias que solo el corazón las sabe.

Mi alma convulsiona y esta cama es infinita.
Mis brazos se cruzan, anhelan abrigarte, 
poseerte, acariciarte.

Mi universo secreto de pasiones es tuyo.

Mi deseo murmulla
ruge…aulla…,
truena en las letras de tu nombre no pronunciado,
pero si soñado.

Sentires

Mundos
Mundos que vuelan
en sí mismos,
en otros,
se encuentran entre ellos,
explotan, 
se aman.

Gotas
Gotas que flotan
polos que repelen
que se atraen,
se miran,
se besan.

Almas, son eso;
almas...

Almas insustanciales
que van lento
suben, 
bajan, 
sueñan despiertas,
se apasionan.

Miradas
Miradas que piensan,
suspiran,
se anhelan,
se contienen,
se transfieren
invasores penetrados

Sentimientos
Sentimientos alegres,
tristes,
ilusos,
lloran,
sonríen
se arrastran con las sombras

Sencillamente...
Sentires

domingo, 5 de abril de 2015

Dios Sombra

Dios Sombra

Dibujado en dos caminos, con claros y oscuros,
caminos extremos en donde se unen el cielo y el infierno.
Mientras el bien y el mal discuten acelerados,
hay círculos apasionados entre la vida y la muerte,
cuentos de una existencia que mira celosa y otra huye con su manada.

Sombras de búsquedas continuas, entre amores fecundos,
alma y cuerpo entrelazados e insatisfechos, se retuercen en un todo,
aún teniendo un nada.
Nada parece ser harto, ni tocar con los dedos el cielo,
ni quemar las ideas con el fuego

Entre temblores, caos y tormentas, llevamos en el alma
un forastero intruso de los tiempos, cercano de los pensamientos.
Aturdes la mente y perturbas los sueños,
sirviente de la paz y las sonrisas llenas de misterios.

Amas sin límites, clavado en la historia,
tejiendo caminos llenos de emociones tan hondas
que se ahogan en lo infinito.
Torturas la conciencia de los vivos, y reposas en la paz
de los muertos.

¿Eres aquella conciencia insaciable?

Caminos recorridos una y otra vez, marcados por muchos,
inventado por otros, fantasma buscado en las avenidas.

Un día, frente a frente, descubriremos tu rostro,
aquel que solo frente al espejo recobrará sentido
y sin asombro alguno, entre mi imagen y un grito,
mi cuerpo será la respuesta a todas las preguntas.










miércoles, 18 de marzo de 2015

Esencia

Soy...
la esencia de una lágrima,
un sueño perdido,
el desvelo en las noches,
un pensamiento olvidado,
un recuerdo sin vida,

Soy ...
una nota de lo vivido,
la pasión de un respiro,
bufón de la vida.

Piruetas al comenzar la sinfonía,
un cementerio de memorias,
un sueño entre sombras,

un mensaje en una botella.

Soy...
La oscuridad que acompaña,
la luz que difumina el camino,
la musa de tus pensamientos,
el verso más amado,
el baile más callado.

Soy...
Partículas mutantes,
sonidos contenidos,
la quietud desaforada,
la sangre que tiene vida,
la semilla que germina,
la ilusión de un cristal.



domingo, 15 de marzo de 2015

Ficción pasajera

Ficción pasajera

Ficción de ser,
destello de luz, 
certidumbre del mañana.

Ficción de no ser,
destello de luz simple
tic tac del reloj,
tiempo en espera de algo fresco.

Ficción de ser,
se aproxima  la ilusión cercana,
sabiduría en las canas,
sollozo silencioso.

Ficción de no ser, 
la distancia se prolonga,
la torpeza se alarga,
inspecciones ciegas, 
robadas por el tiempo,
un amanecer lejano.

Ficciones decididas, 
ensueños cercanos
manijas apuradas,
mentes  fantasiosas,
suspiros abismales,
pasiones excitantes.

Un flamante amanecer!



sábado, 14 de marzo de 2015

Segundos


Un segundo, agobio de nada, 
Manos ásperas que abrazan pétalos, 

Era polvo, era nada.
Era ese instaste, pedacito de cielo caído

Era el suspiro, ahogado por las palabras, 
esa nada, absorta con un todo,
ese sol, mitigado por las estrellas,
tan pequeñas a la distancia,
tan imponentes a la cercanía

Su presencia se sentía,

tan desvanecida  por el viento,
estaba, pero su ausencia humedecía los suspiros.

Un soplido, derribado por las piedras
pedestales postrados,

orgullos por encima,
verdades inexistentes 

Una quimera, una convulsión,

un orgasmo, un grito, 
un silencio, un misterio, 

Un gemido y se acabó!






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martes, 10 de febrero de 2015

Hay un cuento cada noche



Hay un cuento cada noche, 
donde el silencio se asoma y la besa, 
su aliento es la suave brisa que susurra sus oídos,
lo iracundo es lo abstracto, 
allí puede usar sus ojos de mariposa y cubrir su desnudez con los 
destellos de la luna tibia.
Es una niña, inocente, que siendo mujer no teme a la intuición
y a la sabiduría de sus canas.
Mira sus manos, pequeñas, pero capaces de crear mundos afables llenos de pasiones.
Es una pieza del ajedrez, la marioneta del titiritero, ¡el tiempo! 
Para vivir, tenía que quemar su cielo, donde su voz eran las melodías de aquella guitarra.
Allí, muda, solo contemplaba.
Escondió sus secretos en las nubes.
Sus manos cubiertas de terciopelos olían a risas y las lluvias del bosque acompañaban sus montañas.
Su piel roza el cielo, está cerca de la locura y la cordura se espanta.
En medio del aguacero, su cantar abrazó su sombra.
Era de otro planeta y estaba aquí tratando de aterrizar, un día despierta y sabe que su mundo imaginario es más real de lo que pensaba.
Al único lugar que tenía que llegar  era a ella misma, tenía que ser la poesía no apreciada y que su alma encontrara su mundo.
Era como esa pintura llena de imprecisiones, en donde el misterio y la fantasía se unían a la imaginación y tomadas de la mano con la memoria, reproducían con pasión aquello que le había golpeado, solo lo esencial.
Conocía de puertas, pero no sabía si estaban cerradas o si debía cerrarlas, no sabía si dejar entrar en esta vida o solo dejar fluir en una próxima.
Su cuerpo y su alma eran una dualidad, eran veneno y cura a la vez.
Su único lenguaje válido, era el poder del no miedo, allí no habían idiomas, ni fronteras, no habían paredes, ni juicios, su corazón tenía la creatividad interior y nadie podía usurpar la ilusión de las melodías blandas que susurraban con suavidad sus sentimientos de seda. 
El viento podía llevarse sus palabras, pero nadie  se llevaría sus silencios.
No había recuerdos que arrancaran el laberinto de su memoria, ni hoja marchita que destiñera su imagen.
Su cuerpo silente y distante canta, como aquella melodía virgen que vive en algún corazón y donde la muerte es la última canción del túnel.