Soy mujer
No soy nada
y en la nada soy todo
Hoy no me conquistan
Yo conquisto
El mundo habita en mis ojos
Y los sueños habitan en mis manos
La tierra se abre al sentir mis pasos
y germina con el aroma de mi piel
Mi canto embruja los horizontes
y mis letras vuelan como melodías
llenas de fuerza, de coraje, de pasión.
Tengo bosques de sueños dibujados
en mis venas y con ellos
la sangre que fluye en las luminosas montañas.
El silencio es mi fuerza
y el dolor de la vida es la
esperanza que no me detiene
Amo violentamente y con
locura y mis brazos no tienen cadenas
Mi mente se enciende y mis
cenizas serán el recuerdo de mi camino
El miedo me impulsa
y estoy jodidamente radiante
Y no soy nada
Y en la nada soy todo
(Angustias y Soles)
lunes, 7 de diciembre de 2015
Lámpara negra
Seré una lámpara negra
donde mis pies alumbren las sombras
Pintaré mis labios de rojo y dejaré mi cabello crecer
Bailaré al son de la noche
y en el día mi corazón explotará de mi pecho.
La vida temblará en el seno fértil
y la muerte se pintará de
encantos al tocar mis manos
Seré la transmutación del arte
difuminada en el palpitar del viento
(Foto del artista Chung Shek)
(Angustias y Soles)
donde mis pies alumbren las sombras
Pintaré mis labios de rojo y dejaré mi cabello crecer
Bailaré al son de la noche
y en el día mi corazón explotará de mi pecho.
La vida temblará en el seno fértil
y la muerte se pintará de
encantos al tocar mis manos
Seré la transmutación del arte
difuminada en el palpitar del viento
(Foto del artista Chung Shek)
(Angustias y Soles)
Nací con alas
Nací mujer
en la última hora del camino
Una lucha no muerta
Y heme aquí, de un lado a otro
Tengo todo lo que quiero en mis manos
- Una hoguera que no se apaga
- Una historia que escribir
- Un cuadro por pintar
- Una caricia por tocar
Mis pies vuelan y el cielo
es claroscuro y en su sombra
mis alas brillan
Fuego en mi alma
Fuego en la tierra
Fuego en la sangre que canta con mi aire
Un invierno nocturno
Una mirada en el ocaso
Una belleza que florece en el
abismo de mi alma
Y la aurora se pinta en la neblina
y yo me apasiono con ella
(Angustias y Soles)
en la última hora del camino
Una lucha no muerta
Y heme aquí, de un lado a otro
Tengo todo lo que quiero en mis manos
- Una hoguera que no se apaga
- Una historia que escribir
- Un cuadro por pintar
- Una caricia por tocar
Mis pies vuelan y el cielo
es claroscuro y en su sombra
mis alas brillan
Fuego en mi alma
Fuego en la tierra
Fuego en la sangre que canta con mi aire
Un invierno nocturno
Una mirada en el ocaso
Una belleza que florece en el
abismo de mi alma
Y la aurora se pinta en la neblina
y yo me apasiono con ella
(Angustias y Soles)
martes, 10 de noviembre de 2015
Sueños en un recuerdo
..Cerrar los ojos
Ecos que consumen los gritos
Un segundo de paz que redima los caminos
Una esperanza en la nada
Invisibles insignificancias entre el cielo y el abismo
Abrir los ojos
Saborear los sueños
Que el viento
se lleve las culpas de cenizas
que visten las noches...
(Angustias y Soles)
Ecos que consumen los gritos
Un segundo de paz que redima los caminos
Una esperanza en la nada
Invisibles insignificancias entre el cielo y el abismo
Abrir los ojos
Saborear los sueños
Que el viento
se lleve las culpas de cenizas
que visten las noches...
(Angustias y Soles)
Canto de un poeta
Un poeta cantó al oído, dijo:
¿Hay crepúsculos de infinitos?
¿Existe el Dios de silencios eternos?
¿Acaso el día no vendrá?
Allí, sentado en sus sombras,
el poeta en su canto melodioso creó al artista,
cubierto de paisajes inolvidables que
brotaban la paz simulada al caer las hojas
y tocar el suelo,
paz en las razones de recuerdos,
quimeras que bailaban al escuchar
el canto del poeta.
Su canto, esperanza de un paisaje.
Intensos recuerdos
Se dio cuenta que no era un sueño
que al despertar y abrir sus ojos
su estado de muerte volvería a reactivarse
sus pulmones volverían a respirar
y sus latidos por cada minuto
indicarían que no estaba ausente.
Ella tenía un inicio y ya había imaginado su final
pero el contenido no sabía como vivirlo.
Cada día escribía mil hojas y de todas
solo una quedaba sin ser desechada
no sabía si era la correcta
si esa historia era la que quería
recordar como la vivida.
Sabía que todo tenía un momento indicado
que no podía divagar todos los días en un no saber
que la ausencia no era tan cierta
y que la incertidumbre no sería para siempre
el reloj le marcaba que el tiempo seguía su curso.
Todo tenía un antes y un después
aprendió a amar mentes, almas y miradas,
aprendió a reescribir travesías y poner punto final a recuerdos.
Aprendió de aquellos instantes donde olía a café recién hecho,
a restos de pasado y a cigarro
donde olía a montañas, llanuras, a libertad,
a mar y a intermitencia.
Respiraba arrebatos, de esos que la mantenían viva,
se refugiaba en murallas llenas de leyendas
Aprendió a amar sus errores,
sus recuerdos recurrentes,
los tatuajes de su alma.
Solía hablar de todo, y a callarlo todo.
Cerró su cuaderno
no se atreve a escribir un final porque la
esperanza de la vida con todos sus
llantos y alegrías continúan la aventura
vivida y la aventura por vivir...
sus pulmones volverían a respirar
y sus latidos por cada minuto
indicarían que no estaba ausente.
Ella tenía un inicio y ya había imaginado su final
pero el contenido no sabía como vivirlo.
Cada día escribía mil hojas y de todas
solo una quedaba sin ser desechada
no sabía si era la correcta
si esa historia era la que quería
recordar como la vivida.
Sabía que todo tenía un momento indicado
que no podía divagar todos los días en un no saber
que la ausencia no era tan cierta
y que la incertidumbre no sería para siempre
el reloj le marcaba que el tiempo seguía su curso.
Todo tenía un antes y un después
aprendió a amar mentes, almas y miradas,
aprendió a reescribir travesías y poner punto final a recuerdos.
Aprendió de aquellos instantes donde olía a café recién hecho,
a restos de pasado y a cigarro
donde olía a montañas, llanuras, a libertad,
a mar y a intermitencia.
Respiraba arrebatos, de esos que la mantenían viva,
se refugiaba en murallas llenas de leyendas
Aprendió a amar sus errores,
sus recuerdos recurrentes,
los tatuajes de su alma.
Solía hablar de todo, y a callarlo todo.
Cerró su cuaderno
no se atreve a escribir un final porque la
esperanza de la vida con todos sus
llantos y alegrías continúan la aventura
vivida y la aventura por vivir...
lunes, 9 de noviembre de 2015
Viajante al viento
Llegó a aquel
lugar
su refugio
se sentó
sacó sus
hojas
y empezó a
viajar.
De maletas ligeras emprendió su camino
conoció los
más hermosos paisajes
descubrió los
pigmentos nunca vistos
olió la
lluvia
y cada estación era una experiencia afrodisíaca.
No le preocupaba lo que llevaba puesto
ni las
miradas de los otros
tomó su
perfume ácido-dulce
su bufanda
turquesa
su abrigo
rojo
su sombrero
azul
y bailó con el viento.
Su aroma llegaba tan exquisitamente
que en cada
terminal era recordada.
Y siguió viajando
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






