miércoles, 13 de mayo de 2015

Frenesí

Delirio haragán que brota entre la nada
Se despierta
Ama sus aguas
Linajes de pigmentos llameantes
Cordel de aromas que unen sus cuerpos
mudos en la infinita temple de sus disparates

Un sendero,
Aroma de palomas misteriosas
Unas hojas,
Huésped de sus deseos
Un gemido,
El canto de su fantasía
Un suspiro,
Visitas de retratos nombrados.
Un silencio,
Cómplice del exquisito otoño.

Caprichosa evocación de sus torsos
exquisitas sombras de siluetas perfectas
arbustos vírgenes ¡Oh nosotros, tumbas de morbidez!
Paladares de fragancias envueltas en los arbustos.
Emanación de sombras envueltas en el alba.

Poemas perdidos...

Un rostro, un instante, un manantial, un matojo,
Una deleitosa tarde cayendo en la travesía
Un pensamiento prohibido
Una alusión perfecta del placer
Un camino de escaleras que suben y bajan.
Unas almas sin rostro, reales en lo que aún no ha sido.

Y el tiempo... 

Sin embargo, perdido entre sollozos,
cual lienzos entre hojas,
se torna impuro ante las tinieblas llenas de fulgor
en lo que no es y retorna a ser.



 foto: Tomas Quiñones

martes, 12 de mayo de 2015

Pozo

Un día de viernes, 
el ruido de las hojas levantadas por el viento
acompañan aquella estación del tren,
sus maletas llenas de sueños,
su vida entre el norte y el sur.

Viajaba solo,  
su alma alternada entre quimeras y utopías,
llevaba sobre él ropajes plateados que 
agitaban las miradas pícaras del 
frenesí de una aventura 
Fría la quietud,
Apasionada su alma.
La emigración del tiempo!

Se deshojaban las ideas, 
llenas de suertes frente un pozo del destino.
Un lugar entre hierros y cristales,
una moneda de papel
Un fondo que no tiene fin...

Una imagen, un deseo, una lágrima,
muchas sonrisas.
Rayos dorados que iluminan su hermoso rostro.
Zozobras de un mañana incierto lleno de besos,
abrazos de sombras que acompañan el pasar de los años.
Pasiones que abultan las venas,
respiraciones aceleradas con la vida.

Su niñez: un recuerdo
Su juventud: colmillo blanco
Sus años: canciones entonadas 
bajo un foso del deseo.
La tierra acompaña sus pies,
pasos cautelosos llenos de pudores impuestos,
aguas agitadas dentro del cemento gris.

Su mirada, llena de inviernos,
Sus palabras, adornadas con la primavera,
Su alma, como el fuego del verano
Su semblante, como el otoño fascinante.
Sus ojos, como la inspección que 
añora el temblor de sus piernas.
Su risa, la conquista del viento.

Un pozo, un sueño, un anhelo,
una pasión, un amor...
...Fotografías que divagan en las palabras
no pronunciadas.
Gritos que callan en los corazones llenos
de ecos.
Ideas infinitas que se pierden en la 
finitud.
Desenfrenos del alma que no conocen obstáculos.

(foto: Tomás Quiñones, España) 








lunes, 11 de mayo de 2015

Encontrarse

Habitamos en medio de quimeras y delirios. 
Con magia e ilusiones. 
Con alas de 
papel y miradas invisibles
Con la imaginación de un niño y con los deseos del corazón…
Somos Un alguien en medio de algo.
Una diminuta partícula del aire, de la brisa, de la noche…
Somos lo evidente y lo tácito.
Lo concreto y lo intangible…
Somos las ausencias que saben a esperanza,
La poesía que se convierte en los abrazos llenos de caricias,
Somos el silencio desbocado que habla en los ecos de las palabras
Somos el no arrepentimiento ante la confesión expresada.
Somos las letras que calan el fondo de las hendiduras del alma.
Somos la quietud desaforada.
Cerramos los ojos y nos encontramos…!!!



domingo, 10 de mayo de 2015

Cicatrices

Fue ese momento, y así está bien.
Puedo soñar tranquila.
Aquí soy una mujer… y no sólo soy el recuerdo pasajero.
Aquí puedo escoger mis senderos.
Posarme bajo el verde árbol
de flores invisibles y carteles ilusos: ¡Está prohibido!

Una noche, ahogada en mis suspiros.
Un aire, al que se empeña en regresar.
Un sueño, por fuera y por dentro.
Veo nada, y debo verlo todo.

Cicatrices, que alborotan las venas de las manos
Un sol oscuro, que encandila el coraje de la cobardía.
Una muerte, que baila alegre y sin ser buscada,
me seduce, porque me anhela.

Una luna grande, en la inmensidad de la expansión.
Un ave que vuela, y se posa sobre una hoja llena de historias
Una niña que corre, y sueña con libertad.
Y así, me alegro con lo poco que el tiempo se roba.

Sentada, dejo que me acaricie,
viviendo la vida, como "piloto automático"
y descanso, en un sofá inerte,

y un corazón... que palpita fuerte!!!



jueves, 7 de mayo de 2015

Astro

La Luna se enamoró del Mar
Ella con sus lágrimas llenaba sus aguas.

Eran sus olas las que la atraían a él,
las que hacen de cada noche, su compañía.

Y Praga al ocaso, lleno de estrellas que emergían de la oscuridad,
donde el olor del viento llegaba a sus abismos.

Bajo tierra, sin nombre pronunciable, observaban sus sombras
y a penas respiraban sus perfumes.

Volaban, en un casi no existir, haciendo convulsas preguntas.
Olvidando las inexplicables respuestas.

La nubes dibujaban las penas, los recuerdos, los sentires y
prolongaban los sueños grises de libros.

Torbellinos de fotografías sueltas, de matices no vistos.

¿Valdrá la pena?

¿Valdrá la pena verle, aunque no pueda tocarle?
¿Valdrá la pena esperar el retraso del ocaso para encontrarse?
¿Valdrá la pena marcharse para no volver?

Otro astro llegó y con su albor, una historia se llevó.


Ósculo

Ósculo...
Besos, aquellos que se queman en la soledad con la llama del silencio.
Besos, ángel guardián del destino funesto, que saben de despedidas que explotan en el paladar.
Besos, esferas que flotan en el cielo y se marchan ahogados en los ecos de las aves.
Besos, ni dioses, ni demonios, solo prisioneros de alusiones sobre las tumbas de los vivos.
Besos, congelados en los corazones que con fuegos se someten en un cielo gris.
Besos, insólitas miradas llenas de interpelaciones.
Besos, desconsuelos que se desarticulan por dentro y hurtan los crepúsculos matutinos.
Besos, inquietud que toca a la puerta y agonizan sin destinos.
Besos, aquellos que siguen travesías, acompañadas por el firmamento, para tomar la mano silente, amiga, y yo, soy la soledad.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Iris

… Camina despacio

Cerró los ojos, la lluvia lo mojó por dentro.
En su interior bailaban las letras mezcladas
con miradas llenas de nostalgias.
Lentes clavados en las pupilas,
Tiempos miopes de ecos marchitos.
Ventanas llenas de contemplación
que traspasan los reflejos de los espejuelos.
Instantes de panoramas videntes.
Firmamentos esperanzados de lágrimas
Silencios hablados con la mirada,
Miradas sedientas de palabras
Letras fatigadas en el fuego del iris.
Corazones cegados de labios obstruidos.

…Camina despacio

Que la mirada se opaca en las sombras,
Brilla en la noche, oscurece con el alba.