martes, 6 de septiembre de 2016

En la mejilla de Dios hay una lágrima

En su rostro hay una historia
Canción fecunda que estremece el mundo
Sin entender el lenguaje que brota de
aquellos ojos la vida pregunta:
¿Qué quieres de mí?
Y, ¡Un Dios llora!
En sus mejillas corren letras
doradas y un paraíso de pasiones
que nadie comprende.
De frente al cristal se mira y sin
apresurar sus manos el amor baila
en su corazón.
Hay una belleza caótica que, silente
se entrecruza entre el destino del mar y una
ola  sedienta de sí misma.
Y allí, ¡Dios y una lágrima!
Cada una de ellas inunda la tierra
y como sombras abrazan la soledad, que,
sinceras y libres de vacíos buscan la paz
por la que gimen.
No hay claros ni hay oscuros y en el vacío
infinito allí está él.
Se acerca lentamente callando con sabiduría
y  recuerda que, sintiendo su dolor,
cada día en su aposento sus lágrimas mojan
la vida y yo, puedo tocarlas.
Así, sin respirar su mismo aire, cada gota
roza mi piel, la lluvia cae y esta me abraza.



lunes, 5 de septiembre de 2016

Un Dios apasionado

El mundo es uno y en él una amante
Unas manos dibujan los arbustos que
rodean los lagos y en el lago una nube
cubierta de reflejos donde caminan las
figuras seducidas
Se ocultan las gotas que caen de los
ojos de Dios.
Su pasión por la tierra es
el instrumento que mantiene la existencia
y cada ser respira ansioso a la
inmensidad lejana del que sopla el
aliento de vida.
Allí mismo un ángel canta y Dios le toma
entre sus manos y la vida florece con
gemidos temblorosos.
El llanto del cielo cristaliza las almas
que sin conocerse se encuentran en cuerpos
enamorados para no abandonarse
Y no dejan de ser
Y cada uno es en su esencia
Son el universo sin espacios ni tiempos
Como seres ambulantes contemplan
el ocaso y allí sentados en el horizonte
se encuentra Aquel, a quien los 
ojos no pueden ver más la suerte de 
su eternidad abraza a la muerte fugaz 
que caduca en el presente y les trae 
esperanza al futuro
Ellos habitan en la nada y en ella
la magnitud crea la voz perfecta que 
silente grita en el todo
Y como cartas con destinos las risas y
llantos se encuentran entre los mundos
de los amantes creados por su fuerza









viernes, 2 de septiembre de 2016

Dios sobre el abismo de mis pies

Un Dios canta y el cielo baila
Dios dirá y la tierra le escucha, más
el silencio se pasea sobre la faz de la vida
El infierno es el paraíso y Dios en el hombre
Cada día es un día menos
y cada respiro es la realidad del mañana
Se sospecha del tiempo y Dios es infinito
La mente finita se contrae y lo divino
busca encontrarse en el azul del mar.
La vida se persigue y Dios se detiene en la
mirada del que llora y el que llora se
embriaga en los ojos de los que sufren.
Las olas van y vienen y los ángeles buscan
la luz en el invierno de las almas.
El hielo duele al tocarse y el fuego huye
ante la fuerza del viento.
Dios consuela el ayer pasajero y
se viste con el mañana aventurero.
Los días tristes tienen vida y el cuerpo
cansado reposa en el pecho que da leche.
Cada paso levanta una espada y Dios
se esconde de la guerra no provocada.
Se comprende que nada es eterno y
el sol se oculta ante la belleza de la noche
y la noche sedienta del sol desaparece en el alba
Dios es silencio entre los labios cristalinos que
observan lo incierto esfumado en las ventanas
El caminar está lleno de sombras y Dios sobre
mis pies que se pasean a la orilla del abismo 





jueves, 1 de septiembre de 2016

Un Dios vuela

Y me sé en ti
Calamidad de mis días
Refugio de mis noches
¡Y se re´nace!
La vida sigue su marcha
Se re’hace
Se re’inicia
Se deambula entre la crueldad de los días
Entre la esperanza de los tiempos
Observo el vuelo de los pájaros
ellos te buscan, sin rumbo en círculos te cantan
¡Y viven!
Una mano los sostiene
Más no conocen esta mano
En su armonioso viento ascienden sus alas
y descienden su rostro
Se despiden con una esperanza que no se cansa
¡Y todos somos pájaros!
Volamos solitarios
Volamos acompañados
Y un Dios nos mira, nos sostiene y nos suelta
Un Dios nos puso alas y la noche llega
La tierra nos consume y hay un grito al vacío
Somos valientes o tontos, pero seguimos buscando
un refugio donde nuestro rostro
no tema-al dolor- para reírnos con él
La vida solitaria se re’crea y con ella
un Dios en la palma de mi mano.






sábado, 20 de agosto de 2016

Dos lunas y un silencio

En una tarde oscura en la esquina de tu mirada
allí el tiempo perdió sus minutos
El tic tac se ahogaba por dentro
Dos lunas y un silencio libre
Un alma que descansa, una guerra que no termina
La luz melancólica de aquel sol en la tarde
de invierno volaba sobre la neblina salada
¡Y suspiró!, 
La tierra seca del desierto inundó
su memoria con paraísos intermitentes de
sueños que colgaban en los árboles
Bailó entre los senderos que vacíos de palabras
llenaban su tierra azul de excitantes músicas y
la angustia vestida de sed buscaba un oasis 
donde los párpados agobiados descansaran
los sueños robados en el ocaso de los abismos.
Mientras tanto, el tiempo era recordado
Aquellos sentimientos que sin ser obligados
eran el abrazo perdido en los zapatos blancos
del caminante silencioso.
Inestable como la vida, ella se sentaba en la
orilla del puerto para contemplar las aves que
sin garganta alguna sus gritos eran ecos
potentes en el atardecer otoñal.
Ella creía en la esperanza de un amor
y una orquesta de pasiones
sonaba en la voz de sus lágrimas.
Le preguntó a la vida y la vida silente solo
la abrazó
El tiempo se hizo oro y en su luz desconocida
ella sintió el amor.




miércoles, 27 de julio de 2016

Habitación

Unos lienzos suaves
y en ellos un corazón de carne
La sombra por la ventana cubre
el rostro de aquella silueta
Un dios y un destello
Un silencio y un gemido
Los labios bailan sin destinos
abrazando aquellos rincones del
cuerpo, unos brazos flácidos,
tiernos, llenos de amor y dulzura
Y en sus ojos, ¡Una verdad!
Un palpitar que odia la guerra
Una mentira que se esconde 
Un rostro inocente que ama el placer
Un amanecer que le gana a la existencia
La luz se apaga y solo el respirar retumba
en una habitación llena de palabras
que traspasan los ruidos del tiempo
Y morimos en lo profundo del deseo,
Navegando como palomas sin suertes
buscando aventuras para no olvidar
Mil preguntas y un dios calla
¿Y qué es este ruido?
En tus ojos la noche seduce y en tus labios
el alba se esconde
Te marchas silente y sin regreso mis manos
acarician las olas de mi alma
Tu rostro está cubierto y en mis labios tu
nombre nunca será pronunciado
Un grito y fue el placer en la vida
Una mirada y será el recuerdo
sentido en mi piel
Y allí mueres por siempre y si vuelves,
el futuro tendrá otras lecturas y en ellas
mis letras serán el mañana sediento
de horas apasionantes y los cabellos
secretos  serán contenidos en los besos 
de mi oscuridad. 



sábado, 2 de julio de 2016

Ansias de una noche

Hay mil y una formas de matarte
Te mataría
Por lo que me provocas y me haces sentir
Por el placer de estrechar tus manos
Por la forma en que me miras
Por tu silencio y lo que yo quiero escuchar
Por las letras que me haces escribir
Por como te siento en los días de sol 
y en los días de lluvia quisiera tenerte a mi lado
Por pintar una obra en tu aposento 
y contemplarte en un sillón mirándome crear
Por las risas que me provocas cuando te leo 
y por las lágrimas de no poder escuchar esas letras
Por tu ironía en no dejarme ser quien yo quiero ser
Por la distancia que me pides y yo no quiero tener
Por tu alma nostálgica que se apoderó de esta alma silente y solitaria
Por cada definición que das y sin entenderlas me cautivan
Por como escribes en otros al viento y el viento me acaricia
Por las noches en vela donde en silencio es más rico pensarte
Por sentir que no te gusta lo mismo que no me gusta
Por escuchar tu voz pronunciando mi nombre
Por perderte en mi cabello ensortijado
Por las palabras que no dices y que terminan sobrando, porque dices mucho en poco.
Por tener una foto tuya en blanco y negro
Por hacerme amar una Isla que no conozco
Por querer cerrar los ojos bajo la lluvia y mojarme en tus besos
Por querer retar al frío con el calor de nuestros cuerpos
Por desafiar el olor del viento con la fragancia de tu cuerpo
Por bailar una canción estrujada en tus brazos sin necesidad de mover los pies
Por descubrir en los libros una pequeña parte de cada una de tus palpitaciones
Por tocar tus cabellos sedosas y contemplarlos en la madrugada
Por fumar y beber lento y arrastradamente con cada suspiro
Por dejarme poseerte de una y otras mil formas
Te mataría, pero yo mataría por tener cada una de ellas.